Los retos que deben superar los departamentos jurídico

La crisis sanitaria lleva a los departamentos jurídicos a enfrentarse a nuevos desafíos. ¿Cuáles son estos retos? ¿Cómo enfrentarse a ellos?

Los retos que deben superar los departamentos jurídico

¿Cuáles son los desafíos de los JURISTAS EN EMPRESA?

Con la crisis sanitaria del Covid-19, los departamentos jurídicos se encuentran en plena convulsión. Si bien anteriormente se encargaban de limitar al máximo los riesgos organizativos, los departamentos jurídicos han empezado a necesitar, más que nunca, convertirse en socios estratégicos de su consejo de administración. Este artículo abordará ordenadamente los elementos siguientes. Por un lado, la necesidad que tienen los departamentos jurídicos de lidiar con intereses diversos. Por otro lado, la importancia de anticiparse al futuro contra distintos acontecimientos (litigios, crisis sanitaria del Covid-19…). Por último, la necesidad de acompañar a la transición digital.

El departamento jurídico: un intermediario entre intereses discordantes

El departamento jurídico de la empresa debe poder contribuir a la creación de valor en la empresa. Mientras que el abogado se basa más en el procedimiento, el jurista de empresa tiene que ver con las cifras y con el rendimiento de la empresa. La posición que se debe encontrar no siempre resulta sencilla en la práctica. ¿Cómo se pueden poner en común todos los intereses de las entidades operativas en la empresa? Estos intereses tienden a discrepar con frecuencia. El verdadero arte del asesor jurídico consiste en encontrar un campo de entendimiento entre todos estos actores.

Todo ello conforme a la legislación en vigor y acompañando a los equipos en las limitaciones que encuentran en su día a día. Los juristas no son un freno para la empresa, sino un motor clave. Se les consulta sobre múltiples aspectos operativos, lo cual les obliga a hacer malabares con los distintos Códigos y leyes que se suceden, a veces contradiciéndose entre ellos.

Anticiparse al futuro para enfrentarse al presente en los departamentos jurídicos

Anticiparse al futuro es, sin duda, el mantra del 2021 para los asesores jurídicos.  Estos deben anticiparse lo mejor posible a los problemas que puedan surgir, sobre todo en relación con la crisis sanitaria del Covid-19 y en relación con las presiones sociales y económicas que esta ha generado.

A día de hoy, se deben tener en cuenta múltiples aspectos, entre los que destacan:

  • Acompañar a la recuperación y al crecimiento en un entorno incierto
  • Anticipar los riesgos para los datos acumulados relacionados con la aceleración de la digitalización
  • Velar por la salud de los trabajadores en el día a día dentro del marco de sus funciones
  • Respetar las legislaciones, de rápida evolución, para adaptarse al nuevo contexto
  • Responder a los desafíos sociales y medioambientales en nombre de la empresa

Para trabajar de cara al futuro conviene orientar los esfuerzos hacia una comunicación de la información transparente, así como hacia la formación de los equipos jurídicos. Estos últimos deben dominar los datos jurídicos y saber cómo organizarse para ser eficientes. Realizar una vigilancia jurídica, compartir documentos tipo, producir notas sobre el proceso…elementos que posean un verdadero valor añadido para los departamentos jurídicos.

Asesores jurídicos: la importancia de enfrentarse a los riesgos de litigios

La crisis sanitaria del Covid-19 ha dejado una estela de novedades que suponen una transformación para las empresas. Los sucesivos confinamientos, junto con las medidas adoptadas por el Gobierno, han fragilizado a numerosas organizaciones, ralentizando la economía del país.

Ante esta realidad, los departamentos jurídicos se enfrentan a un riesgo acumulado de litigios, como consecuencia de la inestabilidad financiera de numerosas estructuras. La palabra clave una vez más es la anticipación. Por ejemplo, a través de cláusulas de revisión, cuando se considere necesario. Todo consiste, por tanto, en analizar con finura cada situación, a fin de evitar litigios de repetición (litigios en derecho de contratos, en derecho de propiedad intelectual, en seguridad informática…)

Esta vigilancia incluye igualmente a los enfoques de crecimiento externo, a través de la gestión de sociedades adquiridas y siempre en relación con la crisis sanitaria. Acompañar a los franquiciados en las gestiones administrativas y jurídicas implica, por ejemplo, prestar el doble de atención. A la hora de firmar un contrato de arrendamiento, se pueden prever también ciertas planificaciones, como una cláusula de imprevistos o una cláusula de exoneración de responsabilidad en ciertos casos limitativos que las partes deberán fijar. Lo anterior permite hacer frente a los repuntes de la crisis y adaptarse mejor.

Departamentos jurídicos y acompañamiento de la transición digital

La transformación digital ha crecido tanto en el mundo de la empresa que el teletrabajo se ha convertido a día de hoy en la norma general. Lo digital es una realidad con la que están en contacto los colaboradores de forma diaria. En este sentido, los departamentos jurídicos no son ninguna excepción.

Cabe resaltar que los hábitos de trabajo ya se encuentran muy arraigados en lo digital. Los asesores jurídicos ya no dudan en compartir sus archivos con una presentación de comentarios o en debatir por mensajería instantánea.

Los departamentos jurídicos son las navajas suizas de las empresas. Son verdaderos camaleones que están a las duras y a las maduras. Tienen acceso a la información y saben analizarla para, a continuación, compartirla. Dominan las aristas de los contratos y conocen al dedillo las reglas jurídicas que resultan de aplicación. Así, los asesores jurídicos deberán contar con una mayor formación este año para poder servirse de estas tecnologías y servicios compartiendo su información y produciéndola de forma eficaz.

Para acompañar a los asesores jurídicos en sus tareas diarias, DiliTrust propone distintas soluciones eficientes. La suite DiliTust Governance permite asegurar, digitalizar y automatizar los procesosde gestión de consejos, de  gestión societaria, de contratos o incluso de litigios.