Defender, Hacer seguimiento, Documentar: Tres principios para los equipos jurídicos en tiempos VUCA

Lejos quedan los tiempos en que se daba por supuesta la estabilidad de las empresas. La historia ha demostrado lo rápido que pueden cambiar los panoramas económicos, geopolíticos y normativos. Esto significa que las organizaciones operan ahora dentro de marcos que deben cambiar rápidamente. A esto se suman los continuos avances tecnológicos, que están transformando la forma de trabajar de los equipos y ampliando el abanico de posibilidades. Este entorno se describe a menudo con el acrónimo VUCA: volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad.

EL concepto se utilizó originalmente en contextos estratégicos y militares. Pero se ha vuelto cada vez más relevante para el liderazgo corporativo que navega en condiciones impredecibles.

También repercute en el trabajo de los equipos jurídicos. En el pasado, el papel del abogado se centraba a menudo en interpretar las normas establecidas y asesorar a la empresa sobre su cumplimiento. Hoy, el reto es más amplio. Los equipos jurídicos deben ayudar a las organizaciones a tomar decisiones responsables incluso cuando las propias normas pueden estar evolucionando.

En entornos VUCA, rara vez se dispone de una claridad perfecta. Sin embargo, las organizaciones pueden controlar cómo se toman y documentan las decisiones. Los tres principios que ayudan a los equipos jurídicos a crear disciplina en entornos inciertos son: defender, hacer un seguimiento y documentar.

¿Qué es VUCA?

El término VUCA describe entornos operativos conformados por cuatro características:

Volatilidad

Cambios constantes que contrastan con el cambio anterior. Los cambios políticos, los conflictos geopolíticos o las reacciones del mercado pueden alterar el panorama empresarial de cualquier sector de la noche a la mañana. Esto presiona a las organizaciones para que actúen con rapidez sin perder de vista la estrategia a largo plazo.

Incertidumbre

Variabilidad de los resultados probables sobre cómo se desarrollarán los acontecimientos o cómo interpretarán los reguladores y las autoridades los marcos normativos en evolución. Esto hace casi imposible tomar decisiones empresariales sin una justificación defendible que pueda rastrearse a lo largo del tiempo.

Complejidad

Esta característica refleja el creciente número de factores interconectados que influyen en las decisiones. Las cadenas de suministro mundiales, los flujos de datos, las normativas internacionales y locales… todo crea interdependencias difíciles de desentrañar. Estas interdependencias amplifican el riesgo y dificultan la identificación de causas y efectos.

Ambigüedad

Situaciones que carecen de precedentes claros y en las que pueden coexistir múltiples interpretaciones. Esto obliga a los equipos jurídicos a tomar decisiones en ausencia de orientaciones claras. Lo que aumenta la importancia de cómo se justifican y registran dichas decisiones.

Para los equipos jurídicos, esta combinación significa que los enfoques tradicionales basados únicamente en precedentes y análisis históricos ya no son suficientes. Ahora se exige a los equipos jurídicos que den un paso al frente y ayuden a las organizaciones a navegar por el entorno VUCA.

En un artículo reciente sobre la gobernanza de la información como piedra angular de la resistencia en tiempos volátiles, Rupali Patel Shah, responsable de soluciones jurídicas de DiliTrust, destaca una perspectiva que resuena con fuerza en los equipos jurídicos:

En tiempos de incertidumbre normativa, su trabajo no consiste en predecir todos los cambios posibles, sino en garantizar que sus decisiones sean defendibles, trazables y estén suficientemente documentadas.

Defender

En tiempos de incertidumbre, pocas organizaciones pueden esperar a tener una seguridad jurídica perfecta antes de actuar ante los cambios. Las decisiones suelen tener que tomarse con rapidez, y el verdadero reto se reduce a la pregunta: ¿Cómo podemos garantizar que nuestras decisiones resistan un exámen minucioso?

El objetivo de los equipos jurídicos pasa de limitarse a evaluar la legalidad de una acción o elección a asegurarse de que una decisión sea siempre defendible si alguna vez se cuestiona. Los reguladores, los tribunales y las partes interesadas suelen evaluar las decisiones en retrospectiva. Lo que importa en estas situaciones no es si la organización predijo todos los resultados posibles, sino si actuó con prudencia basándose en la información disponible en ese momento.

Los equipos jurídicos pueden apoyar la defensibilidad garantizando que:

  • Se evalúan detenidamente todos los riesgos visibles en ese momento
  • Los supuestos clave están claramente articulados
  • Las decisiones están motivadas de forma clara y transparente

Hacer seguimiento

La visibilidad es uno de los mayores retos para los equipos jurídicos, y quizá para todos los departamentos. Cuando la inestabilidad se convierte en la norma, resulta esencial mantener un historial claro y acceder a la información que respalda las decisiones.

En estos entornos, la toma de decisiones se basa en múltiples datos que deben ser rastreables. Imagínese ahora una situación en la que la visibilidad de estos datos es escasa o nula. Los profesionales del Derecho tendrían dificultades para reconstruir su razonamiento, lo que dificultaría la defensa de los fundamentos de sus decisiones. Mantener esta visibilidad es fundamental. No sólo permite una pista de auditoría clara, sino que también es esencial durante las investigaciones reglamentarias. En última instancia, se relaciona con el primer principio: ayuda a los equipos jurídicos a defender las decisiones que tomaron.

Los equipos jurídicos deben mantener la visibilidad de:

  • Modelos financieros
  • Debates internos con la dirección
  • Análisis de mercado y previsión de tendencias
  • Interpretaciones de la normativa, que son especialmente importantes porque la propia normativa puede evolucionar rápidamente en tiempos inestables.

Documentación

El tercer principio puede parecer obvio, pero a menudo es el que se subestima: la documentación. Esta tarea no debe considerarse una cuestión administrativa. Como explicó Patel Shah, es una salvaguardia que permite a las organizaciones demostrar integridad y buena fe cuando las decisiones se examinan posteriormente.

La documentación conserva un contexto que puede perderse fácilmente meses o años después de tomar una decisión. Convierte las conversaciones internas en decisiones rastreables y garantiza que el pensamiento que las sustenta no desaparezca a medida que los equipos evolucionan o las prioridades cambian. Esto requiere una sólida gestión de la información para organizar cómo y dónde se almacenan los documentos, garantizando que el contexto crítico siga siendo accesible y rastreable a lo largo del tiempo.

Una documentación eficaz debe:

  • Captar el contexto y el razonamiento que subyacen a las decisiones en el momento en que se toman.
  • Conservar las conversaciones internas y los factores que influyeron en las decisiones finales.
  • Registrar los supuestos clave, los riesgos identificados y las alternativas consideradas.
  • Permanecer accesible a través de sistemas organizados de gobernanza de la información

Disciplina en tiempos de incertidumbre

Es poco probable que las presiones de la VUCA desaparezcan. En todo caso, los avances normativos, geopolíticos y tecnológicos sugieren que la volatilidad y la incertidumbre seguirán definiendo el entorno empresarial.

Dado que los equipos jurídicos no pueden eliminar estas amenazas, deben centrarse en lo que mejor saben hacer: crear resistencia mediante la gobernanza de la información y la adopción de una lógica de defender, hacer seguimiento y documentar.

Al garantizar que las decisiones son defendibles, que la información que las respalda es rastreable y que el razonamiento que las guía está documentado, los equipos jurídicos sientan las bases para una toma de decisiones responsable incluso cuando la certeza está fuera de nuestro alcance.

Al fin y al cabo, en entornos volátiles, las decisiones defendibles permiten al departamento jurídico asumir el liderazgo. Cuando los equipos jurídicos pueden respaldar con confianza las decisiones que toman, pasan de ser asesores reactivos a líderes estratégicos.