4 tendencias Legaltech a tener en cuenta en 2026

Introducción

En 2025, la IA fue una de las principales tendencias en legaltech. Los equipos jurídicos ampliaron el uso de la IA en el mundo real más allá de pilotos y demostraciones novedosas. También fue el año en que la presión regulatoria se hizo más fuerte y específica. Por ejemplo, el reglamento DORA y otras normas relacionadas con la IA que surgieron en todos los mercados. El mensaje de los reguladores y los consejos de administración fue básicamente el siguiente: si la IA está dentro de sus flujos de trabajo jurídicos, necesita una gobernanza que pueda resistir el escrutinio.

En 2026, la legaltech pasará de la experimentación a la ejecución. Los ganadores no serán los equipos que adopten el mayor número de funciones de IA. Los ganadores serán los equipos que construyan la base más sólida para una automatización fiable, una toma de decisiones sostenible y un cumplimiento escalable.

He aquí cuatro tendencias que los equipos jurídicos deberían seguir de cerca en 2026.

1. Agentes de IA

En los últimos años, la IA ha entrado formalmente en el mundo jurídico. En su mayor parte, esto ha supuesto que los equipos jurídicos implementen herramientas que responden a tareas específicas y, en su mayoría, rutinarias. La IA generativa ha sido la protagonista: redactar cláusulas, resumir documentos, extraer términos clave y responder preguntas. Todas ellas son implementaciones útiles de la IA. Ayudan a los equipos a reducir el trabajo tedioso y a automatizar partes de los procesos jurídicos. Entonces, ¿Dónde está el pero? Siguen requiriendo supervisión humana, y con regularidad.

Se espera que los agentes de IA se conviertan en el próximo cambio práctico del modelo operativo. La principal diferencia respecto al uso jurídico actual de la IA es que los agentes son sistemas orientados a objetivos. Pueden planificar y completar tareas, en lugar de limitarse a generar resultados. Gartner prevé un gran aumento del software empresarial que incorpora IA agéntica de aquí a 2028.

Para los equipos jurídicos, esto significa menos tiempo dedicado a la orquestación repetitiva y más tiempo dedicado a la supervisión. La entrada de datos se puede canalizar automáticamente. Los flujos de trabajo de los contratos pueden avanzar con menos intervenciones manuales. Las comprobaciones de cumplimiento pueden ejecutarse de forma continua, y las excepciones pueden escalarse para su revisión.

El riesgo obvio es que la acción autónoma aumenta la posibilidad de que se ejecuten errores a gran escala. Por eso son cruciales los datos jurídicos organizados y una inteligencia jurídica sólida, y por eso también forman parte de las tendencias de legaltech de este año.

2. Disponibilidad e inteligencia de datos

Sería estupendo que la IA pudiera crear inteligencia y limpiar, organizar y estructurar los datos por sí sola. Lo cierto es que la IA sigue necesitando la aportación humana para funcionar. Necesita nuestra inteligencia, nuestros datos y nuestra estructura. Tanto si tu inteligencia jurídica está actualizada y limpia como si no, los flujos de trabajo impulsados por la IA utilizarán esa información, y los resultados dependerán de ella. Esta tecnología avanzada amplía lo que ya tengas, bueno o malo.

2025 fue un año de pruebas y ensayos. Se añadieron más flujos de trabajo, avisos y automatizaciones de IA a la carga de trabajo jurídico. Lo que los equipos jurídicos pueden esperar en 2026 es que se hable menos de funciones y más de preparación. Los profesionales jurídicos deberían preguntarse:

  • ¿Cómo se estructura nuestra información?
  • ¿Cómo gestionamos nuestros datos?
  • ¿Compartimos la información de forma inteligente?

Solo se puede confiar en la automatización cuando los datos jurídicos y la inteligencia jurídica son sólidos. Gartner ha señalado explícitamente la mala calidad de los datos como una barrera frecuentemente mencionada para implementar análisis avanzados como la IA. Como mencionó Rupali Patel Shah, responsable de inteligencia jurídica y alianzas de DiliTrust, en un artículo anterior: «Las empresas no funcionan con datos. Funcionan con inteligencia«.

3. Gobernanza predictiva

Los tiempos en que los equipos jurídicos trabajaban de forma reactiva en lugar de proactiva han quedado atrás. El cumplimiento reactivo es caro. Y, en un mundo en el que la normativa puede cambiar de un día para otro, es arriesgado. Los equipos jurídicos han ido adoptando herramientas para dejar de actuar como una unidad de respuesta de emergencia, y veremos cómo esto se formaliza aún más en 2026.

Estamos entrando en la era de la gobernanza predictiva, en la que los equipos se preparan con antelación para obtener una ventaja estratégica sobre el cumplimiento y los cambios normativos. Esto incluye la exploración del horizonte, la asignación de requisitos a los controles internos antes de los plazos, y las pruebas de resistencia de las políticas frente a las probables orientaciones normativas. La gobernanza predictiva va un paso más allá del mantenimiento del cumplimiento, ya que ayuda a los equipos a planificar lo que está por venir. En este contexto, el uso de la IA será significativo, pero, de nuevo, los datos y la inteligencia son fundamentales para alcanzar un nivel verdaderamente eficiente de gobernanza predictiva.

También se espera que la gobernanza predictiva ayude a los equipos jurídicos a convertirse en facilitadores del crecimiento. Cuando la empresa puede entrar en nuevos mercados, lanzar nuevos productos o establecer nuevas asociaciones con menos sorpresas de última hora en materia de cumplimiento, ese es el resultado que los equipos pueden esperar.

4. Ciberseguridad

La ciberseguridad siempre ha sido una preocupación fundamental para los equipos jurídicos, pero la IA ha cambiado las reglas del juego. El riesgo no se limita a la filtración de datos. Con los flujos de trabajo basados en IA, las automatizaciones y, en el futuro, los agentes de IA, los riesgos también incluyen dónde va la información, quién puede acceder a ella y qué se comparte. El trabajo jurídico suele implicar información sensible, y las herramientas de terceros pueden aumentar la exposición al riesgo. En cierto modo, cuanto más utilicen la IA los equipos jurídicos, más tendrán que pensar como arquitectos de riesgos, no solo como revisores de datos.

Ninguno de estos puntos puede funcionar sin confianza en la información y en los sistemas de IA utilizados en el trabajo. Tanto la gobernanza predictiva como la inteligencia de datos dependen de la confianza a distintos niveles: confianza en la información, confianza en los procesos, confianza en los flujos de trabajo habilitados por la IA y confianza en su seguridad. Por ejemplo, si la ciberseguridad es débil, la gobernanza predictiva se convierte en reactiva de la noche a la mañana, porque una brecha o un incidente de uso indebido de la IA puede convertirse instantáneamente en una emergencia legal y de cumplimiento.

Un año que irá más allá de la tecnología y las funcionalidades

La legaltech de 2026 no se centrará únicamente en las últimas funcionalidades de la IA, sino en crear las mejores condiciones para trabajar con las nuevas tecnologías evitando el caos.

Los agentes de IA, la gobernanza predictiva, la ciberseguridad en la era de la IA y la preparación de los datos apuntan al mismo resultado: los equipos jurídicos más eficaces dirigirán con inteligencia, no con ruido.

Conozca la IA jurídica – Lini

Lini es el software de inteligencia artificial que impulsa todas las áreas del trabajo jurídico. Entrenado para pensar como un experto legal, Lini comprende los matices de la gobernanza, el cumplimiento normativo, el riesgo y razona con contexto, no con suposiciones.

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