Gestión de riesgos de terceros (GTRP): Gestión eficaz de los riesgos derivados de terceros

En un momento en el que las empresas dependen en gran medida de proveedores de servicios, vendedores y plataformas externos, la gestión de riesgos de terceros (GTRP) está adquiriendo una enorme importancia. Según el informe State of Third-Party Risk Assessments 2026, alrededor del 90 % de las organizaciones encuestadas afirmaron haber sufrido al menos una brecha de seguridad causada por terceros en el último año, lo que demuestra lo extendidos y graves que son estos riesgos.

Los riesgos derivados de terceros, ya sean ciberataques, infracciones de la normativa o interrupciones de la cadena de suministro, no sólo ponen en peligro la seguridad, sino también la reputación, los procesos empresariales y el cumplimiento normativo. Hoy en día, un TPRM que funcione ya no es algo «deseable», sino una necesidad estratégica.

¿Qué es la gestión de riesgos de terceros?

La Gestión de Riesgos de Terceros (GTRP) es un enfoque sistemático que las empresas utilizan para identificar, evaluar y gestionar los riesgos derivados de la colaboración con socios externos, como proveedores, prestadores de servicios o consultores. La GTRP no sólo tiene en cuenta los riesgos informáticos y de seguridad de los datos, sino también los riesgos financieros, normativos, operativos y ESG.

La importancia de la GTPR aumenta a medida que muchos terceros tienen acceso a datos sensibles o sistemas críticos. Con la GTPR, los riesgos pueden identificarse en una fase temprana y pueden adoptarse medidas específicas antes de que se produzcan daños, lo que hace que la colaboración con terceros sea más segura y manejable.

Las 5 fases de un proceso GTPR que funciona

Un proceso eficaz de GTPR suele dividirse en las siguientes fases:

  1. Identificación y clasificación: Todos los terceros se registran y clasifican según perfiles de riesgo. Por ejemplo, pueden clasificarse según el acceso a los datos o la importancia estratégica. Así, esto permite dar prioridad a los socios de mayor riesgo.
  2. Evaluación de riesgos y due diligence: Se analizan riesgos como el cumplimiento de la protección de datos, la seguridad informática o la estabilidad financiera. Además, auditorías, cuestionarios o informes de evaluación ayudan a identificar la necesidad de tomar medidas.
  3. Mitigación de riesgos: Medidas como requisitos contractuales, directrices de seguridad o controles SLA reducen los riesgos identificados. Así, esto se hace de forma proactiva.
  4. Seguimiento y controles: Los terceros son supervisados continuamente. Así se garantiza que se cumplen los requisitos de conformidad y seguridad.
  5. Rescisión y baja: Al finalizar el contrato, los datos se devuelven o eliminan de forma segura. Además, se desactiva el acceso y se documenta todo el proceso para cumplir los requisitos de auditoría y cumplimiento.

Por qué las listas de Excel no son una gestión de riesgos de terceros

Muchas empresas siguen gestionando sus socios externos mediante hojas de cálculo Excel. A primera vista, esto parece sencillo y rentable, pero en la práctica este método tiene importantes desventajas. Excel es propenso a errores: erratas, información obsoleta o actualizaciones que faltan pueden hacer que se pasen por alto riesgos.

Excel tampoco es escalable. Con cientos o miles de socios, el mantenimiento de las hojas de cálculo se convierte rápidamente en una tarea confusa y lenta. Tampoco se suelen cumplir los requisitos de las auditorías o el cumplimiento normativo, ya que faltan el seguimiento, el control de versiones y la documentación.

Otra desventaja es que Excel no permite una supervisión continua. A menudo, los cambios en el perfil de riesgo de un proveedor externo, los incidentes de seguridad o las violaciones de la normativa sólo se reconocen con retraso. Por lo tanto, Excel puede servir, en el mejor de los casos, como una simple visión general, pero no sustituye a una gestión profesional del riesgo de terceros que identifique, evalúe y supervise los riesgos de forma sistemática.

GTPR vs. GRC: ¿Cuál es la diferencia?

Hoy en día, las empresas no sólo se enfrentan a riesgos internos, sino también a amenazas de socios externos. Los términos Gestión de Riesgos de Terceros (GTPR) y Gobierno, Riesgo y Cumplimiento(GRC) se utilizan a menudo para gestionar específicamente estos diferentes riesgos, pero tienen diferentes áreas de interés y objetivos.

DimensiónGTPRGRC
EnfoqueRiesgos de socios externosGobernanza, riesgo y cumplimiento en la organización
ObjetivoProtección frente a riesgos de tercerosGestión integral del riesgo empresarial
AlcanceSeguridad, conformidad y rendimiento de los datos de tercerosTodos los riesgos internos y externos
HerramientasSoluciones de software GTPRPlataformas GRC (a menudo más diversificadas)

La GTPR puede formar parte de una estrategia de GRC, pero está orientada específicamente a los riesgos externos y las relaciones con los proveedores.

¿Qué riesgos pueden surgir sin una GTPR sistemática?

Sin una gestión sistemática de los riesgos de terceros, las empresas pueden enfrentarse rápidamente a problemas importantes. Los riesgos surgen no sólo de vulnerabilidades técnicas, sino también de infracciones de reglamentos o normas por parte de proveedores terceros.

Ejemplos de estos riesgos:

  • Infracciones de la normativa: Los proveedores externos pueden infringir la normativa financiera o de protección de datos, lo que puede dar lugar a multas y acciones de cumplimiento normativo.
  • Filtraciones de datos: Más del 60% de las empresas informan de filtraciones de datos causadas por socios, con costes potencialmente elevados y pérdida de confianza.
  • Sanciones y embargos: Un control insuficiente puede dar lugar a infracciones de sanciones o embargos internacionales, especialmente en las cadenas de suministro mundiales.
  • Infracciones ESG: Los proveedores que incumplen las normas medioambientales o sociales ponen en peligro la reputación y pueden desencadenar riesgos de responsabilidad legal.
  • Daños a la reputación: Alrededor del 84% de las empresas considera que los incidentes con proveedores externos suponen un riesgo importante para la marca y la confianza.

Una GTPR sistemática ayuda a identificar estos riesgos en una fase temprana. Además, permite establecer prioridades y tomar medidas específicas antes de que se produzcan daños.

Riesgos de terceros específicos del sector

Los riesgos específicos de terceros varían en función del sector:

  • Servicios financieros: Normativas estrictas como las directrices de la ABE sobre acuerdos de externalización y la Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) exigen una supervisión intensiva de los proveedores externos; las infracciones pueden acarrear multas elevadas o riesgos de revocación de la licencia.
  • Sanidad: Los proveedores externos de software o servicios acceden a datos sensibles de los pacientes; las filtraciones de datos o los fallos del sistema pueden causar altos costes y pérdida de confianza.
  • Fabricación y cadena de suministro: Los problemas de los proveedores o los incidentes de seguridad pueden provocar paradas de producción e interrupciones en la cadena de suministro.

Estos ejemplos lo demuestran: Las empresas deben adaptar su estrategia de GTPR a su sector específico.

¿Cuándo se hace indispensable el software de gestión de riesgos de terceros?

La gestión estructurada del riesgo de terceros ofrece a las empresas numerosas ventajas. Mejora la transparencia de los riesgos y permite supervisar a terceros en tiempo real. Las medidas preventivas pueden reducir costes y acortar significativamente los tiempos de respuesta en caso de incidentes.

Cómo estructura y automatiza DiliTrust la GPRT

Con DiliTrust, la gestión de riesgos de terceros no solo está documentada. También está estructurada como un proceso integral, automatizado e integrado en los flujos de trabajo de gobernanza existentes. En particular mediante la interacción de CLM, gestión de documentos, flujos de trabajo e informes. La suite DiliTrust ofrece una plataforma central para los datos, documentos y procesos de aprobación pertinentes a lo largo del ciclo de vida de terceros. Como «fuente única de la verdad», la información sobre contratos, socios, condiciones, responsabilidades y requisitos de cumplimiento se reúne de forma trazable y auditable.

Un componente central es el Detector de Riesgos asistido por IA. Este analiza automáticamente los contratos, identifica las cláusulas de riesgo o no estándar. Al igual, aplica las normas internas de cumplimiento y destaca los apartados problemáticos. Esto hace que los riesgos sean visibles ya en el contrato o en el proceso de incorporación, reduce los errores manuales y ahorra tiempo.

Funciones básicas para los casos de uso de GTPR con DiliTrust

Estas incluyen:

  • Gestión centralizada de documentos y relaciones contractuales, incluidas las versiones y el historial.
  • Detección de riesgos y desviaciones en las cláusulas contractuales asistida por IA (incluida la revisión basada en libros de jugadas).
  • Base de datos estandarizada de socios, condiciones, responsabilidades y situación para un mejor control
  • Automatización de flujos de trabajo (aprobaciones, notificaciones, tareas, plazos, escalamientos)
  • Informes/análisis para pruebas de auditoría y supervisión continua durante el ciclo de vida.

De este modo, DiliTrust simplifica la gestión operativa de terceros. Al mismo tiempo, crea la base para una gestión preventiva del riesgo, pruebas sólidas de cumplimiento y una supervisión más eficaz.